26 abril, Día de la Visibilidad Lésbica

Actualizado: abr 27

El próximo domingo 26 abril es el día visibilidad lésbica, un grupo de personas en ocasiones muy estigmatizado y discriminado. Por eso, desde PsicoaSexoría hemos querido dedicarle un espacio porque creemos que bien merece hablar sobre ello.

Dibujo del artista Pavelvkas


Todos los días internacionales tienen la finalidad principal de dar un espacio en las noticias diarias y procura dotar de un momento de reflexión sobre cómo estamos cuidando a ese sector y, aunque nos cueste creerlo, ser lesbiana hoy día es no es tarea fácil y aún lleva consigo ciertos handicaps. Vamos a reflexionar sobre algunos.


Algo importante para considerar a un colectivo dentro de la normatividad es ofrecer referentes sobre el mismo, para que las personas que se sientan de igual forma, vean su realidad representada en la sociedad. Como se suele decir, lo que no se nombra no existe y, lo que no se visibiliza tampoco. Hoy día en nuestra sociedad vemos pocos personajes famosos que hayan confesado su orientación del deseo (cuando no es heterosexual, que es la que siempre se presupone) en el ámbito cultural, artístico, y televisivo entre otros.

Es cierto que la homosexualidad es ya visible, pero es mucho más fácil encontrar personajes públicos gays por ejemplo que mujeres lesbianas pues la sexualidad femenina ha estado oculta durante muchos años, también la de las mujeres que sentían deseo por otras mujeres y, cuando se le ha dado visibilidad ha sido cumpliendo el estereotipo de la mujer objeto, siendo consideradas por una parte del sector masculino como canal para satisfacer sus deseos y fantasías.


Otro handicaps asociado es la escasez de información que hay sobre este colectivo. Sin ir más lejos en el ámbito sanitario hay ciertas carencias: No existe un protocolo que recoja las necesidades de mujeres lesbianas en materia de salud sexual. Y es que lo normal es presuponer la cisheterosexualidad (personas cuya identidad de género coincide con el sexo con el que nacen y, que además, son heterosexuales) obviando que hay, por ejemplo, infecciones que se pueden transmitir entre mujeres cisexuales y como tal, no facilitan los medios para evitarlo, como barreras de látex o preservativos femeninos.

Los sanitarios que trabajan en el ámbito sexual deberían estar formados para dar respuestas a las demandas que se les plantea, de la misma forma que ya hacen con las personas heterosexuales y ofrecer así a cada orientación del deseo las herramientas para que cuiden su sexualidad de manera sana y responsable. No obstante, gracias a la Fundación Triángulo existe una Guía de información sobre Salud para mujeres que tienen sexo con otras mujeres bastante completa sobre prácticas y los cuidados que hay que tener para evitar contagios. Pinchando aquí podéis descargaros el pdf.


En la calle, la visibilización de la comunidad lésbica tampoco es muy común. La doble discriminación que sufren las mujeres lesbianas por ser mujeres y por ser lesbianas, limita la posibilidad de expresarse libremente en su día a día. Por eso es que, según un informe de delitos de odio elaborado y presentado por FELGTB en noviembre de 2018 (pincha aquí para leer las conclusiones, y al final del resumen podéis encontrar el pdf con el informe completo.) el porcentaje de denuncias por hombres gais es significativamente mayor que las realizadas por mujeres lesbianas. No es que exista menos violencia hacia mujeres lesbianas, es que se sienten menos empoderadas para denunciar estos casos.


Otro ámbito que no tiene en cuenta la realidad de mujeres que tienen sexo con otras mujeres es el comercio de juguetería erótica. Cuando vas a una tienda erótica y preguntas por juguetes para mujeres que tienen sexo con mujeres te llevan a la zona de los arneses, dando por hecho: 1. Que las mujeres sólo obtienen placer con la penetración (coitocentrismo) y 2. Que las mujeres cuando se acuestan con otras mujeres sólo pueden tener una relación sexual normativa si existe penetración, obviando tanto los gustos personales de cada cual, como las formas de evitar infecciones. Este sector debería empezar a preguntar más a mujeres lesbianas cuáles son sus necesidades porque a la hora de fabricar u ofrecer juguetes no se están satisfaciendo.


Lo que está claro es que nadie conoce mejor el cuerpo de una mujer que otra mujer. De todas es sabido que el órgano del cuerpo humano con mayor sensibilidad es el clítoris, es por ello que en los encuentros eróticos entre personas con vulva haya más atenciones hacia este órgano.

Según unos investigadores Universidad de Chapman, en California (puedes leer el estudio completo traducido pinchando aquí), las mujeres que tienen sexo con otras (encuentros lésbicos) alcanzan el orgasmo en un porcentaje mayor que las que tienen sexo con hombres (encuentros heterosexuales). Una de las razones que da el director del estudio, el Doctor David A. Frederick, es que el tiempo que dura un encuentro erótico entre mujeres es mayor y, a más tiempo interaccionando, más probabilidad de tener orgasmos. Además, el Dr. señala que existe más creatividad durante el encuentro y, por lo general, las mujeres suelen estar más atentas a las señales que les manda el cuerpo, tanto suyo como de su pareja.


En definitiva, la vida de una lesbiana tiene muchos obstáculos. Algunos se pueden obviar para seguir viviendo, otros se pueden superar, pero otros están en las manos de todos nosotros que no se sigan sucediendo. Por ello debo tirar una lanza a favor de que se respete de una vez que cada cual sea como sienta que tiene que ser. De aceptar que cada cual puede tener relaciones afectivas o sexuales con quien le apetezca sin tener que dar explicaciones. De que todos tengamos el mismo derecho de expresar lo que nuestro corazón nos dicte.


María Ramos Escamilla

Psicóloga y Sexóloga


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